Miles de dólares para el que acierte si va a llover
"En donde hay ancianos chinos, existe este juego", dice Lao Ta, el seudónimo que utiliza este sexagenario.
Según cuenta, las apuestas con dinero, que rondaban los 10 o 20 dólares (entre ocho y 16 euros, aproximadamente), se han acabado, pero sigue probando suerte con sus amigos.
"Como se puede imaginar, somos mayores y en absoluto tenemos mucho dinero. La mayoría de nosotros jugamos sólo para divertirnos y lo utilizamos para iniciar una conversación", dijo a la AFP.
Sin embargo, los jóvenes también han irrumpido en estos círculos, implicándose en negocios altamente complejos, como explica Kim Ny, una pluriempleada que regenta un café y pronostica lluvias.
En los cafés de Phnom Penh se puede encontrar a otros corredores de apuestas que telefonean a los altos directivos para los que trabajan cuando, de mayo a octubre, hacen acto de presencia las nubes que anuncian la llegada de las lluvias del monzón.
Uno de estos empleados calcula, oteando desde un tejado, la cantidad de lluvia que va a caer. Después, su jefe fija el sueldo en función de la predicción.
"Cuando hay muchas nubes oscuras, recibo un montón de llamadas", reconoce Ny, añadiendo que puede llegar a ganar miles de dólares


